lunes, 11 de febrero de 2013

Maldita sea mi suerte (I)

Es lo que debió pensar Alban Gerhardt cuando vio lo que le hicieron a su arco en el aeropuerto. 

En alguna ocasión ya hemos hablado de las dificultades que te puedes encontrar a viajar con tu instrumento. El Cello es caso sangrante por su tamaño pero lo que le pasó al señor Gerhardt es la gota que colma el vaso. 

¿Inspección de equipaje? Claro, es lógico pero ¿como narices se rompe un arco de cello? Algo con lo que los niños juegan a los mosqueteros en clase, que aguanta col-legno, que probablemente tenga ya unos años y brilla como el primer día de los cuidados que le dan y que aguanta constantemente la tensión de las cerdas. 

Será que buscaban a ver si tenía huecos en el interior para traficar con diamantes porque si no, no me lo explico. El pobre Sr. Gerhardt perdió su Heinrich Knopf, en eBay piden 20.000$ por uno del mismo fabricante así que no ha sido como si se te rompe el recuerdo para la suegra. Sólo espero que los responsables se lleven una buen reprimenda y que en vez de las chorradas de seguridad habituales alguien actualice de una vez la reglamentación para objetos frágiles y valiosos. 

J!T 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Electrónica para música

"Hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...."

Con esta frase comienza una de las sagas más famosas de la ciencia ficción, que por cierto está acompañada por la música del incomparable John Williams al que en el futuro dedicaremos alguna entrada.

Pero no vamos a hablar de su música, sino de un detalle colateral, la primera película de la saga clásica, el "Episodio IV: Star Wars" es, muy resumida, la historia de un grupo de rebeldes que en su lucha contra el imperio galáctico van a destruir la "Estrella de la muerte" la estación de combate definitiva que puede destruir un planeta. Para ello los rebeldes se han hecho con los planos de la "Estrella de la muerte" y han localizado su punto débil.

¿Y dónde están los planos? En la memoria de R2-D2 un droide astromecánico. ¿A dónde nos lleva todo esto? Nos lleva a una saga en la que aparecen planos, documentos, credenciales pero NI UN SOLO PAPEL. Es un universo sin papel.

¿Y no podríamos hacer lo mismo con la música? Al menos como herramienta.
Yo soy un defensor de los libros en formato papel, me gustan, los adoro, los leo y re-leo y se me acumulan en varias estanterías. Con las partituras me ocurre lo mismo, pero es mucho más problemático porque mientras que un libro lo reconoces por el lomo y es visualmente diferente a otros libros eso no ocurre con las partituras, ya sean originales o copias (de trabajo) al final se acumulan cerros de papeles... por no hablar de la calidad de ciertas copias de estudio, de las anotaciones de quien te hace la copia que se convierten en permanentes gracias al poder de la fotocopia.

Yo pienso que tiene que haber un mundo mejor, un mundo digital en el que la partitura pueda ser organizada y siempre encontrada, anotada pero no modificada siempre pudiendo volver al original.

Llevo años, literalmente, buscando un dispositivo adecuado para ello. La primera y más sencilla aproximación sería un portátil: hay una extensa gama de dispositivos de todos los tamaños, pesos y costes, pero tiene dos problemas: el teclado no nos sirve para nada, es más, estorba y además la pantalla no es táctil por lo que hacer anotaciones en clase o durante el estudio es casi imposible.

Inmediatamente pensamos en los tablets. Ya hablé de ello en mi otro blog en el artículo un notepad digital pero NoteSlate resulto ser vaporware, una idea que no era un producto salvo de marketing. De ese artículo se deduce claramente que el problema principal es el tamaño de la pantalla. He probado un iPad y a mi se me hace pequeño para leer partituras complejas. También se puede optar por un portatil Acer Iconia LX único en su clase al tener dos pantallas táctiles de 14", pero son 700€ (ahora que está rebajado a mitad de precio) y pesa un tanto.

La última oportunidad que parecía que tendríamos venía de Toshiba, el AT330/ Excite 13 con sus 13.3" aunque en formato panorámico nos acercaba a la solución, salvo por el precio estimado de 650€. Pero Toshiba no decepciona, es aún peor. No se puede comprar, en las web de Toshiba España y USA no aparece. Otra vez agua.

"Ayudame Obi Wan Kenobi, tu eres nuestra última esperanza" dijo la princesa Leia. Nosotros clamamos a Archos, el fabricante francés de dispositivos de consumo parece que va a sacar, en su marca de gama baja "Arnova" un tablet de 13.3" con un formato más parecido a 4:3 que a 16:9 con lo que es más parecido al tamaño de un folio, de una hoja de partitura. Esperemos que el MW13 (o el nombre que le quieran poner) sea una realidad pronto y lo siguiente que nos preguntemos es ¿cuál es mejor software para usar en este dispositivo?

Si sale ya os contaré como funciona ;-)

Juan


lunes, 27 de agosto de 2012

Música de viaje II

En los últimos días han aparecido algunos artículos nuevos sobre viajar con instrumentos musicales, curiosamente en ambos el precio del instrumento tenía algo que ver, además de ser ambos obra del mismo maestro lutier.
 
 
El último que he leído es un caso especialmente escamante y tiene que ver con aduanas: la violinista japonea Yuzuko Horigome sufrió un percance en las aduanas alemanas en un vuelo de rutina volviendo de Japón. Pasó por el pasillo de "nada que declarar" con su violín, un Guarneri de 1741 valorado en 1.2 millones de dólares. El agravante es que no tenia los documentos que demostraban que el violín era suyo con anterioridad por lo que le reclaman la cantidad de 190.000€ en concepto de impuestos y quizá además le pongan una multa. No se puede pasar por aduanas sin declarar adecuadamente objetos de valor superior a 430€. Puede que se libre si demuestra que es suyo y que es esencial para ganarse la vida, pero aún no sabe nada de aduanas que retiene el violín. Así que tened cuidado cuando viajéis al extranjero con instrumentos de cierto valor, puede llegar a ser muy traumático si no os informáis bien.Más aquí.
 
 
El otro caso está relacionado con el primer articulo "Música de viaje", un chelista intenta viajar con su violonchelo en la cabina, le ha comprado un billete para que ocupe su asiento. Desgraciadamente el personal de vuelo le dice que no es posible, que debe ir a la bodega. Paul -nuestro chelista protagonista- intenta de múltiples maneras que se quede en cabina: no cabe en los compartimentos superiores y cuando sugiere que vaya en el armario de los abrigo en ese avión no hay. Tampoco le ofrecen un cambio de vuelo y si tiene que volar con otra compañía él mismo debe hacerse cargo del coste. La única solución es a la bodega. Con todo el dolor de su corazón accede, temiéndose lo peor a pesar de que le aseguran que lo tratarán con el mayor cuidado posible. A medio vuelo una azafata habla con él y se entera del valor de un chelo, un Guarneri de 1669, corre a decírselo al comandante. Al aterrizar es el propio piloto el que va a buscar el chelo. Y se demora. Paul está de los nervios ¿qué habrá pasado? Cuando aparece revisa el chelo y está bien. Esta vez ha habido suerte pero hay que tener en cuenta que con los instrumentos musicales grandes hay que asegurarse que la aerolínea permite su viaje en cabina.
La espeluznante historia nos la cuenta el propio Paul Katz.
 
 
Buen viaje a todos ;-)
Juan

lunes, 2 de julio de 2012

Taller de Orquesta


Hoy hablaré del Taller de Orquesta de ElViolin.com al que asistí la semana pasada.

Por un pequeño problema de agenda no pude asistir a la primera sesión, el martes, por lo que ya sólo me quedaba la sesión del miércoles y el jueves parte de sesión y el concierto. Ha sido la primera vez que voy a una actividad de este tipo fuera de la escuela en la que estudio y estaba muy ilusionado. Y no me ha decepcionado nada de nada.

El taller tenía como objetivo aprender a tocar, como orquesta, una serie de piezas. En el pasado cuando he tocado en la orquesta de la escuela siempre nos hemos tomado las cosas con mucha tranquilidad, pero aquí el tiempo era limitado y ahí estaba la primera cosa que aprendí: aunque las partituras me parecieran fáciles para tocar en orquesta tienen que estar muy trabajadas. Afortunadamente con la ayuda de Yrene (la directora del taller y la orquesta) fuimos avanzando por todas las partituras que íbamos a tocar, un total de 10 aunque luego dejaríamos una de ellas.

La orquesta la componíamos:
- 3 Violines (luego nos ayudaría Teresa para el concierto, ¡gracias!)
- 1 Viola
- 1 Clarinete
- 1 Flauta
- 1 Guitarra/Triángulo
- 2 Guitarras
- 1 Cello

Bastante bien, con 5 adultos y 5 niños no hubo problemas de distracciones y poco a poco fuimos dándole forma a todas las piezas.

El jueves volvimos a repasarlas y luego pasamos al concierto, que nos salió bastante bien. Ha sido una gran experiencia que espero repetir en el futuro.

Sobretodo destacar el gran trabajo de Yrene preparando partituras individualizadas para cada uno de nosotros y su paciencia y consejos que nos ayudaron a disfrutar de esta experiencia. Os recomiendo que probéis con este o similares cursos. Geniales.

Juan

miércoles, 6 de junio de 2012

Música de fiar

O músicos o, como en este caso, "marchantes" de instrumentos musicales.

Hace unos días saltaba la noticia: Dietmar Machold, hombre de negocios alemán ha sido arrestado por fraude de lo más extraño. Usando su conocida condición de coleccionista de violines uso dos violines, según decía "Stradivarius" como garantía para un préstamo de 5.9 millones de Euros. Pero no eran "Stradivarius", eran violines cuyo valorados en unos 2000€ cada uno.

Pero eso no es todo, hay 46 denuncias contra él por parte de bancos y de propietarios de violines, quien sabe cuantas veces ha dado 'gato por liebre' al tratar con violines.

Deber ser la crisis porque el pobre Dietmar solía tener oficinas en Chicago, New York, Tokyo, Seoul, Zurich y Viena, tenía un Rolls-Royce y vivía en un castillo de 700 años.

De momento está en la carcel esperando a ver que hacen con él pero cuidado si vais a comprar un Stradivarius, puede que sea falso, sobretodo si es una buena oferta en eBay.

Una noticia completa aquí.

Un saludo,
Juan

jueves, 24 de mayo de 2012

Música de viaje

Algunos de mis más reincidentes seguidores se preguntarán ¿no va a publicar nunca el siguiente artículo? Pues sí, voy a hacerlo, pero los deberes del trabajo me han llevado a la otra parte del mundo y he tenido pocas ocasiones de centrarme a escribir.

A lo que sigue la cuestión: Si no escribe ¿toca? ¿se ha llevado el violín de viaje? Pues ese es el tema del post de hoy: música de viaje.

Como sabéis toco el violín. Es un instrumento que, a pesar del 11-S, se suele permitir llevar en la cabina del avión como equipaje de mano (lo he hecho con Easyjet e Iberia, pero cualquiera sabe, mejor preguntar). Otros instrumentos  de menor tamaño no tendrán problemas y los de mayor seguramente si.

Dicen que los chelistas y otros músicos de instrumentos grandes aunque transportables compran un billete de avión para su instrumento, para que ocupe su plaza y no les pongan problemas. Otros no han tenido tanta suerte, famoso es el video de Dave Carroll: United Break Guitars


Supongamos que puedes llevar tu instrumento en cabina ¿es necesario algún cuidado o precaución especial?
Cada instrumento es un mundo, entre los estranguladores de gatos (ningún animal fue dañado durante la preparación de este artículo) se dice que hay que aflojar las cuerdas del violín, pero no mucho porque se podría caer el puente, quizá entre medio y un tono. Yo viajé con mi primer violín varias veces y nunca toqué las cuerdas, no le pasó nada pero las experiencias de cada músico y cada instrumento son variadas.

En esta última ocasión iba a viajar casi un mes haciendo más horas que una bombilla en la cara oculta de la luna. ¿Debía llevarme el violín? El corazón me decía que sí, que tenía que tocar, un mes sin tocar es mucho tiempo y más cuando a la vuelta está el concierto de fin de curso. Pero la razón me decía que no, que el violín ya tiene un valor importante y que si no lo aseguraba el riesgo puede que no fuera grande pero existe. Por no hablar de la inseguridad de dejarlo en una habitación de hotel. Al final decidí no llevármelo. Una pena.

Sin embargo hay otras opciones. Los músicos profesionales alquilan instrumentos, nunca olvidaré el día en que comprando resina para violín en la Rue du Rome en Paris un chico, años más joven que yo, alquilaba un instrumento con un aval de unos 15.000€ así podía tocar durante su estancia. Para los neófitos pero intensamente aficionados existe la posibilidad de tener un "violín de viaje". Mi profesor me lo comentaba, que quería un violín para tocar en la playa que si se llenaba de arena no le entrase el pánico. Así que recordaba yo que en mi destino había una tienda de música y al final he comprado un violín, el más barato, que luego usará mi profesor.

¿El más barato? Pues si. Con las pocas horas que le voy a poder dedicar me vale con que se mantenga afinado y suenen las notas, por mal que lo haga. Cierto es que el tono es tan diferente que no me he atrevido a afinarlo de oído, he tirado de afinador en el móvil.

Al final tengo la suerte de que la música me persiga :-)

Juan

jueves, 10 de mayo de 2012

Música y vacaciones (II)

Hace unas semanas que comentábamos sobre cursos de música durante el verano o las vacaciones. Yo no me decidía a ninguno porque no se si voy a aprovecharlos adecuadamente y es que me dicen que no toco mal, pero si me comparo con otros alumnos veo las deficiencias.

Sin embargo, ante la perspectiva del gasto de desplazarme a un curso me he encontrado con un curso/taller intensivo de Orquesta y claro, con un precio ajustado no he podido resistirme. En el propio Madrid un curso de 3 días, 3 horas al día en el que cada uno tendremos una partitura adaptada a nuestro nivel y la posibilidad de tocar en una orquesta.

Así que me he apuntado, espero aprender un montón, a quien le interese la inscripción está abierta y tenéis más información aquí.

¡Nos vemos en Junio!
Juan